El documento supone el pedido de pruebas a las víctimas en caso de que las tengan, pero ésto no es un requisito excluyente.
El nuevo protocolo de actuación policial ante casos de violencia doméstica rige desde el 14 de setiembre y fue emitido por el Estado Mayor especialista en Género de la Dirección de la Policía Nacional.
La guía le exige al funcionario el pedido de pruebas a la víctima si es que ésta las tuviera, pero éste no es un requisito excluyente para tomar la denuncia tal como sucede con cualquier otro delito, según explicaron fuentes del Ministerio del Interior.
Si la víctima tiene fotos, videos, mensajes, audios o exámenes médicos los mismos serán adjuntados por la Policía para enviarlos a Fiscalía.
Según el protocolo vigente, el funcionario deberá verificar la existencia de una denuncia previa y sostiene que en tal caso hará una ampliación de la misma en vez de crear una nueva lo que tendrá impacto en las estadísticas.
El policía le deberá preguntar a la víctima de violencia si ella considera que su vida está en riesgo. Esta guía forma parte de las iniciativas tomadas por la Policía para abordar la violencia de género, que es el segundo delito más denunciado a nivel nacional después del hurto a pesar de tender a la baja.