Quienes transitaron la enfermedad de forma grave pueden presentar una fibrosis pulmonar severa como secuela del virus.

Entre un 10% y un 20% de los pacientes infectados con COVID-19 continúan presentando síntomas varias semanas o incluso meses después de recibir el alta médica, según un estudio de la Universidad de Leicester y la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) del Reino Unido. Los médicos locales advierten que en Uruguay se mantienen estas mismas proporciones.

Dolor de cabeza, tos, cansancio y la pérdida del gusto y el olfato son los más comunes. Pero aquellos que transitaron la enfermedad de forma grave pueden presentar una fibrosis pulmonar severa como secuela del virus.

Desde la Cátedra de Neumología de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República advierten que si no se hace un seguimiento adecuado a los pacientes que transitaron la enfermedad de manera más grave, las consecuencias podrían ser fatales. Por eso ayer la cátedra en conjunto con la Sociedad Uruguaya de Neumología difundió una serie de recomendaciones para hacer el seguimiento y tratar de manera adecuada a los pacientes que requirieron internación. Se aconseja, entre otras cosas, hacer un seguimiento de los síntomas y motivar la realización de ejercicios específicos de rehabilitación.

En muchos casos de personas que tuvieron el virus lo que sigue es “la persistencia de síntomas que se produjeron durante o después de la infección y se mantienen más allá de 12 semanas. Síntomas que no pueden ser explicados por una enfermedad alternativa y están directamente relacionados con el virus”, explicó Ernesto Cairoli, médico del Casmu e investigador del laboratorio de inmunoregulación e inflamación del Institut Pasteur.

Los neumólogos se preocupan especialmente por aquellas personas que fueron hospitalizadas a causa del virus, sobre todo las que ingresaron a cuidados intensivos. Estas son las que pueden presentar consecuencias a nivel respiratorio y las que han llevado a un aumento de las consultas.

A pesar de que esto se profundizó con la llegada de la cepa brasileña P1, los especialistas prefieren no vincular directamente el aumento de los pacientes post COVID-19 con la variante, sino con el aumento de los contagios en general.


Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *